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Vivir del cuento 10 - Dos cifras

Celebramos la décima entrega de la newsletter hablando de cómo aprovechar el tirón tech . Que viene a ser de lo que hablan la mitad de los cambiavidas de internet hoy en día. Pu...

Celebramos la décima entrega de la newsletter hablando de cómo aprovechar el tirón tech. Que viene a ser de lo que hablan la mitad de los cambiavidas de internet hoy en día. Pues yo también.


Nota: Archivo

Este texto forma parte de la primera temporada de la newsletter "Vivir del cuento y no morir en el intento". En diciembre de 2022 Revue, el servicio que alojaba la newsletter, cerró. Lo conservo aquí como archivo histórico.

En la serie Silicon Valley hay un personaje, Russ Hanneman, que cuando llega a billonario (billón americano, escala corta, 10^9), saca un tequila y lo llama Tres Comas.

Por aquello de que en formato americano un billón sería $1,000,000,000. Tres comas.

Pues hoy esta newsletter está de celebración.

Llegamos a dos cifras. Esta es la décima entrega. #10.

Me fascina porque los de la serie sacaron el tequila de verdad, IRL. En serio.

Me fascina porque los de la serie sacaron el tequila de verdad, IRL. En serio.

Llegar aquí me ha costado, de media, una hora y media por newsletter, que en total suman 9.369 palabras o, lo que es lo mismo, darle a las teclas para escribir 52.419 letritas, una detrás de la otra.

Lo más difícil de todo: la constancia. Algo que nunca he tenido. Así que estoy contento.

Y hasta aquí el autobombo. Vamos a lo que toca. A celebrar la décima semana con contenido, de este que sacan en las casas del valor y las newsletter cambiavidas de pago.

Vamos a hablar de por qué debes dejarte de mierdas y empezar a construir negocios online.

Nada de lo que te voy a explicar en este correo es nuevo. Mucho se ha escrito últimamente pero, como con todo, me gusta trasladártelo también con mis propias palabras.

Tienes delante una oportunidad sin igual

Te hablo a ti, persona que está en un sector técnico. En uno de esos sectores privilegiados de las últimas tres décadas. Te hablo incluso si no lo estás. Si estás leyendo esto, es probable que puedas reconvertirte sin demasiados problemas. Y que estés al día de cómo es este mundillo.

En este mundo estamos de paso. Lo que hacemos con nuestro tiempo es nuestro margen de libertad. No todos pueden decidir. Hay que comer, hay que tener dónde dormir, y esto no está asegurado.

Una putada que la vida sea un proceso de reducción local de la entropía.

Pero la realidad es que, para nosotros, eso sí está, más o menos, asegurado.

Porque sí, tenemos que trabajar. Pero hay trabajo de sobra, y bien pagado. Se está construyendo el mundo digital. Y nunca sobra gente para hacerlo.

Por ahora. Y esto último es muy importante. Lo vemos luego.

Hay que aprovecharse. Es imperativo. Tenemos tres formas de hacerlo.

Puedes trabajar para una FAANG por un sueldo obsceno, levantándote $300k al año, currando 10 horas al día y ahorrando 90% del dinero.

Hay que tener estómago: hay que aguantar horas, presión y política. Igual te toca ir al extranjero. Pero si trabajas en remoto o en una zona de bajo coste de vida puedes acumular muchísimo dinero, rápido. Y cuando tengas bastante, te jubilas y a otra cosa.

Tu segunda opción es buscarte un trabajo estable, local, en un puesto especializado. Dedicarás 32-37 horas a la semana por un sueldo más que cómodo y benefits interesantes. No te harás rico, pero acumularás para tener una muy cómoda jubilación a los 70, o lo que el gobierno de turno considere que es edad de jubilarse.

Requiere aceptar que tu tiempo no será nunca tuyo, y es sin duda la opción más habitual.

Si te lo curras, en España, se pueden cobrar 60k€ al año como Staff o Principal developer sin demasiado drama. Cinco mil pavetes al mes que si los administras bien (y no vives en una gran ciudad) te permitirán vivir muy bien y planificar una jubilación confortable.

Finalmente tienes la opción de los aventureros: construir tu propio futuro. Y no estoy hablando de montar una empresa o startup. Para eso hay que tener muchas ganas, dinero, una buena idea, un equipo y una red de contactos. Cosas que no presupongo a nadie. Así que lo normal será que tengas que trabajar a jornada parcial para cubrir gastos.

A las empresas eso de que no estés todo el día con ellos no les gusta, por tanto seguramente serás freelancer. Y con ello viene asociada inestabilidad. Pero la magia del sector también bendice a los autónomos. Podrás sacar sin demasiados problemas 50€ por hora, lo que, si llenas 20h a la semana, acabará siendo unos 40k€ brutos al año.

Y tendrás la libertad de explorar tu propio camino, crear productos digitales, una marca personal y todo lo que se te ocurra.

¿Cuál es la opción óptima? Todas lo son. Si tu objetivo es simplemente aprovechar el tirón tech, cualquiera de las tres te servirá, especialmente la segunda.

Sin embargo mi estrategia es a largo plazo. Y en ese contexto sí hay un camino privilegiado.

Te voy a hablar ahora del concepto sobre el que deberías construir tu vida profesional.

Seguramente no eres Superman

Pero aún así necesitas tu Fortaleza de la Soledad.

Aquí, el origen del concepto.

Aquí, el origen del concepto.

¿Qué es la Fortaleza de la Soledad? Para Superman era el sitio "de consuelo y cuartel general".

Para cada uno de nosotros es nuestro refugio, nuestro reducto en tiempos de crisis, nuestro abrigo cuando se levantan malos vientos.

Es donde caer muerto cuando las cosas se ponen feas. Es lo que nos permite tener un Plan B. Lo que nos permite arriesgar sin miedo a quedarnos con el culo al aire.

Mucho se ha hablado sobre este concepto. Hay gente que ha construido imperios sobre él.

Nuestro primer objetivo en la vida debería ser construir nuestra Fortaleza de la Soledad. Esto es lo que nos separará realmente del resto de la sociedad que vive a crédito y a tres alquileres de dormir en la calle en una caja de lavadora.

¿Qué incluye nuestra Fortaleza? La definición clásica es tu casa y un par de millones en indexados sacándote un 4%. Está claro que este no es un escenario realista para la mayoría de nosotros.

Pero es cierto que una casa en propiedad te dará la seguridad de que tú y tu familia siempre tendréis donde dormir si la economía se tuerce.

Y un buen fondo de seguridad te da margen para resolver cualquier problema puntual.

Sin embargo en mi opinión limitar lo que incluye la Fortaleza a cosas tangibles, reales, presentes, es un error. Porque algo más importante que tener dinero y tener cosas es poder generar dinero y comprar cosas.

Es tener fuentes de ingresos estables en el tiempo.

Y de las tres opciones que comentaba más arriba, las dos primeras se quedan cojas ante lo incierto del futuro.

Porque son estrategias con escasa diversificación. Una se sustenta en generar mucho capital durante poco tiempo y la otra en la noción de que tu trabajo será estable indefinidamente.

Y las dos caen como castillos de naipes en un entorno en el que la IA se come tu trabajo, tu sector se deslocaliza a Zimbabwe, la inflación se dispara al 35% o te ha dado por meterlo todo en Luna.

La tercera opción sin embargo hace check en todas las casillas.

La estrategia a largo plazo

La forma privilegiada de aprovecharnos de la situación del sector técnico es construyendo nuestro propio camino.

El cómo, ya te lo he dicho. Explota la realidad de que los técnicos están solicitados. Vende tu tiempo, véndelo caro. Pero no lo vendas todo. Quédate un poco para ti. Es tu bien más preciado.

Y aprovecha este tiempo extra para crear.

Aquí tienes varias opciones. La más sencilla es dedicar tu tiempo extra a crear una startup. Tu propio lifestyle business. Sin presión, sin dinero de fuera, a tu ritmo.

En mi opinión, a media jornada, no es realista. El avance será lento y frustrante y siempre habrá tensión entre tus dos mundos. Lo sé porque lo estoy viviendo ahora mismo.

Mi consejo: un concepto que parió Daniel Vassallo: Debes construir a portfolio of small bets.

Prueba cosas. Muchas. Tienes la comida asegurada, ¿recuerdas? Para eso vendes parte de tu día a otros.

Haz pequeñas apuestas. Experimenta. Sin miedo. No tienen por qué ser escalables ni aspirar a mantenerte.

¿Te gusta escribir? Móntate un blog, una newsletter, escribe en revistas especializadas. Construye una audiencia, crea tu marca personal.

¿Eres bueno teniendo ideas de negocio? Explóralas. Construye MVPs. Véndelos. Hazlos crecer.

¿Lo que haces en tu day job es interesante? Explícalo. Crea contenido en video. Cuéntalo en un podcast. Crea un curso. Haz formación online.

¿Sabes de SEO? Crea nichos, haz márketing de afiliados, llena internet de blogspam insufrible. Total, si no lo haces tú, lo harán otros.

De nuevo: haz cosas y pasarán cosas. Pero no te olvides: tu objetivo es ganar dinero. Esto va más de josear que de regalar tu tiempo al mundo. No pierdas nunca la perspectiva: lo haces por la pasta.

¿Y si sale mal? Por suerte es una estrategia con válvulas de escape.

¿No te funciona y necesitar dinero? Sube tus horas a 40 y escoge una de las dos primeras opciones. Puede ser temporalmente, pero cuidado, será difícil volver.

Si no dejas de vender tu tiempo nunca te quedarás desactualizado y serás útil para el mercado.

¿Te va bien y uno de tus pequeños negocios empieza a tirar fuerte? Cierra todos tus proyectos de freelancer y dedícate a tiempo completo a tu startup.

De nuevo, cuidado: plantéate un horizonte temporal para volver a tu rutina o perderás tu diversificación y corres el riesgo que quedarte atrás en tus habilidades vendibles.

Y con todo esto en la cabeza inicié mi camino

Esto que te he explicado ahí arriba es, en definitiva, mi objetivo. El camino que me he marcado y que llevo siguiendo desde hace unos meses.

Y es desde esta perspectiva que enfocaré el contenido de esta newsletter de ahora en adelante.

No te preocupes: no dejaré de escribir tonterías y anécdotas.

Pero intentaré hacer honor a su título explicando cada semana cómo hago para acercarme cada vez más a este objetivo: crear productos digitales que me permitan vivir del cuento, esto es, vivir en mi propia fortaleza de la soledad.

Una especie de building in public con mi vida profesional.

Quienes escojáis leerlo, si estáis en un camino similar, podréis aprovecharos de lo que vaya aprendiendo.

Y si no lo estáis, al menos podréis disfrutar de mis infortunios humorísticos.

Nos leemos pronto.

P.S.: He decidido que voy a publicar todo mi contenido en Twitter en inglés. A ver qué pasa.

P.S.2: Hora y media de media por newsletter, pero esta me ha costado tres horas y cuarto.